¡Joyas religiosas! Conservan familias de El Coecillo imágenes de santos de hace dos siglos

Las lucen cada año en sus altares de Viernes Santo y algunas salen a la Procesión del Silencio

Christian Rendón / El Sol de León

  · martes 26 de marzo de 2024

El Señor de la Humildad / Cortesía

León, Gto.- Conservada más que un propio tesoro, la familia Rocha, originaria del tradicional Barrio de El Coecillo de la ciudad zapatera, resguarda la imagen de El Señor de la Humildad que tiene más de 200 años y que ellos le volvieron a dar “vida” luego de que un sacerdote de la comunidad de Alfaro la quería tirar porque era de las más viejas.

En entrevista exclusiva con El Sol de León, Luz Aurora del Carmen Rocha Torres, platicó que el primer matrimonio que resguarda la imagen fue el de sus bisabuelos Tereso Torres y Juventina Ramírez.

“Tenemos la imagen de El Señor de la Humildad a custodia desde hace ya muchos años, el papá de mi abuela paterna que vivía en Alfaro decía que sacaban al Señor de la Humildad por el campo para que se dieran las lluvias y que hubo un momento en el que el sacerdote en el tiempo de mi bisabuelo empezó a sacar imágenes muy viejas para quemarlas y que mi bisabuelo pidió la imagen del Señor de la Humildad para tener la custodia y la seguía sacando al campo”, comentó.

Los Rocha consagraron a la imagen como una bendición para la unión familiar y desde hace varias décadas no la dejan sin su altar que colocan en una casa ubicada en la avenida San Juan del El Coecillo, a donde cada año llegan decenas de personas para visitarla y agradecerle por los favores concedidos.

El santo los he llenado de historia junto con otras familias del mismo barrio leonés que también tienen imágenes de siglos pasados y que han pasado de generación en generación, pues en el caso de los Rocha, después de los bisabuelos El Señor de la Humildad pasó al matrimonio de los abuelos Timoteo Rocha y Fidencia Torres y luego al de Luz Maria Rocha y Víctor Fidel Rocha, los últimos padres de Luz Aurora.

“Ellos siguieron poniendo un altar todos los Jueves Santo desde temprano, desde un día antes preparaban el espacio, a nuestro señor, hacer el altar todos los hijos que son siete del matrimonio Rocha Torres y armaban el altar, colocaban o donaban algo como la flor, la reliquia, ayudar a montar”, agregó Luz Aurora quien ahora se encuentra al resguardo de su imagen junto con su papá.

Aurora comentó que la han restaurado en varias ocasiones y que nunca lo dejan sin su altar que lleva velas, flores y mucho amor por parte de cada uno de los integrantes de la familia.

“Tenemos entendido que como imagen de bulto como esta había pocas en León, hay una en el Centro en el templo de San Sebastián, la que tenemos nosotros, creo en el Barrio Arriba y otra más de una familia en la calle Paracho, pero son pocas las imágenes como la del Señor de la Humildad”, añadió.

Los Rocha son una de de las dos familias que salen en la Procesión del Silencio con su imagen sin pertenecer a ninguna parroquia, pero antes, al santo lo pueden ver en el altar que se expone desde las 8:00 de la mañana en el número 113 de la avenida San Juan.


Señoritas Anguiano

Las señoritas Anguiano son otras hermanas que viven en la misma calle y que también montan su altar lleno de historia. Ellas tienen un Cristo que fácilmente llega al siglo según contó, Susana Anguiano Solano, quien se encarga del altar desde hace 46 años cuando murió su papá.

“Ya tengo como 46 años o unos 50 y el Cristo es un regalo de una prima hermana de mi papá que si mi papá tiene más de 46 años que falleció ¿Te imaginas lo que tiene el Cristo? Anteriormente tenía un negocio que y no abro por falta de salud y aquí lo elaboró, antes lo hacía en la sala, lo cubro muy bien, tiene sus ropas que sólo utilizo para él, sus accesorios exclusivamente desde manteles, cortinas, sólo para él, no lo ocupo para otra cosa y le pongo flores, luces, focos".

La señorita contó que en una ocasión el altar se quemó y desde entonces ya no le pone velas, pues el Cristo se alcanzó a quemar parte de la espalda, pero lo rescataron.

Los Becerra y los Negrete son otras familias que aunque tienen menos tiempo con sus santos también forman parte de los tradicionales altares del Viernes Santo que se instalan en las calles de El Coecillo, costumbre que el padre Marcos Cortés Muñiz, vocero de la Arquidiócesis de León, calificó como parte de la identidad no sólo de los “coecillenses” sino de las y los leoneses.