/ martes 7 de mayo de 2019

REFLEJOS DE SOL

CAPRICHO

Mientras un día sí y otro también el presidente López ataca a los medios de comunicación libres y críticos, en Guanajuato sus diputados locales encabezados por Ernesto Prieto se emberrincharon porque no dejaron entrar a la prensa a la mesa de trabajo que tuvieron legisladores con Alvar y Zamarripa y prefirieron no asistir a la reunión faltando con ello a sus responsabilidades.

DIGNITOS

La actitud asumida por los morenistas resulta una contradicción porque a nivel del estado han cuestionado fuertemente la inseguridad, la violencia y el desempeño del titular de Seguridad Pública del Estado y de la Fiscalía General y la mesa de trabajo era una magnífica oportunidad para despejar dudas, o bien, para exigir resultados, pero optaron por hacerse los dignitos.

IMPRUDENTE

Y hablando, más bien escribiendo de la prensa, la Arquidiócesis Primada de México ha pedido al inquilino de Palacio Nacional ser prudente con sus comentarios a la prensa y respete el trabajo de un sector obligado a ser contrapeso del poder gubernamental. Ya saben que al tabasqueño le gusta descalificar a los medios de comunicación que lo critican.

FUNESTO

La jerarquía católica dice que López está obligado a hacer acopio de prudencia pues quien ataca a la prensa, no es un ciudadano común, sino el presidente de México que debe respetar a todos y evitar las funestas consecuencias del repudio, porque sus palabras pueden derivar en el odio colectivo hacia los medios de comunicación.

DEUDOTA

Con todo e intereses y demás gastos, el daño patrimonial a la presidencia municipal de Irapuato en la gestión de Mario Leopoldo Turrent Antón no es de 2 millones 570 mil pesos, sino de más de 5 millones de pesos. Que por esa razón le embargaron el rancho La Caja de la que era propietario. Este hecho en sí ha sido ya la comidilla del día en Fresópolis.

POCA COSA

Pero el exalcalde Turrent ni suda ni se abochorna. Antier se le vio participando en la manifestación silenciosa en contra del inquilino de Palacio Nacional, muy quitado de la pena. Tal vez el embargo de su exhacienda fue como quitarle un pelo a un gato. ¿O no?


CAPRICHO

Mientras un día sí y otro también el presidente López ataca a los medios de comunicación libres y críticos, en Guanajuato sus diputados locales encabezados por Ernesto Prieto se emberrincharon porque no dejaron entrar a la prensa a la mesa de trabajo que tuvieron legisladores con Alvar y Zamarripa y prefirieron no asistir a la reunión faltando con ello a sus responsabilidades.

DIGNITOS

La actitud asumida por los morenistas resulta una contradicción porque a nivel del estado han cuestionado fuertemente la inseguridad, la violencia y el desempeño del titular de Seguridad Pública del Estado y de la Fiscalía General y la mesa de trabajo era una magnífica oportunidad para despejar dudas, o bien, para exigir resultados, pero optaron por hacerse los dignitos.

IMPRUDENTE

Y hablando, más bien escribiendo de la prensa, la Arquidiócesis Primada de México ha pedido al inquilino de Palacio Nacional ser prudente con sus comentarios a la prensa y respete el trabajo de un sector obligado a ser contrapeso del poder gubernamental. Ya saben que al tabasqueño le gusta descalificar a los medios de comunicación que lo critican.

FUNESTO

La jerarquía católica dice que López está obligado a hacer acopio de prudencia pues quien ataca a la prensa, no es un ciudadano común, sino el presidente de México que debe respetar a todos y evitar las funestas consecuencias del repudio, porque sus palabras pueden derivar en el odio colectivo hacia los medios de comunicación.

DEUDOTA

Con todo e intereses y demás gastos, el daño patrimonial a la presidencia municipal de Irapuato en la gestión de Mario Leopoldo Turrent Antón no es de 2 millones 570 mil pesos, sino de más de 5 millones de pesos. Que por esa razón le embargaron el rancho La Caja de la que era propietario. Este hecho en sí ha sido ya la comidilla del día en Fresópolis.

POCA COSA

Pero el exalcalde Turrent ni suda ni se abochorna. Antier se le vio participando en la manifestación silenciosa en contra del inquilino de Palacio Nacional, muy quitado de la pena. Tal vez el embargo de su exhacienda fue como quitarle un pelo a un gato. ¿O no?