/ miércoles 2 de febrero de 2022

Investiga el CIO prototipos para determinar radiación ultravioleta

León, Gto.- El Centro de Investigación en Óptica(CIO) realiza pruebas con materiales inteligentes para aplicar en marcas o empaques para utilizarlos como sensores para determinar la radiación ultravioleta en frutas perecederas y bebidas, así como en la piel humana, informó Eduardo de Jesús Coutiño González, investigador titular A del lugar.

Comentó que desarrollan materiales inteligentes para determinar la radiación ultravioleta dañina, sobre todo en la salud pública, con el agotamiento de la capa de ozono y el calentamiento global esto se ha acabado.

“Hay algunos alimentos que si se exponen mucho a la radiación solar o ultravioleta empiezan a cambiar sus propiedades organolépticas (que ya se dice que están pasado), por ejemplo algunas bebidas que se degradan y su calidad no es la misma, sobre todo como jugos, más que nada los que vienen en botellas de vidrio transparente”, explicó.

Las frutas más sensibles a la radiación solar son las tropicales por ejemplo mango, papaya, aquellas que tienen una cáscara más delicada y su vida de anaquel es muy corta.

Dijo que los primeros resultados en campo esperan obtenerlos en la segunda mitad de este año, a partir de julio y agosto, cuando se tienen los índices de mayor radicación en México. Entre los meses de septiembre a octubre contarán con un prototipo incorporado el material al parche, etiqueta o un empaque que dará información muy precisa y que la maduración de estas ideas toma tiempo para el beneficio de la sociedad.

Mencionó que en el caso de los humanos ese parche que se pega en la piel, en la ropa o la mochila debe permanecer en color blanco, pero cuando el material ha sido expuesto por periodos demasiado largos, cambia a rosa profundo, que indica que se debe proteger la persona o la fruta.

Con el proyecto han trabajado año y medio, pues el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) los ha apoyado con el proyecto y el doctor Mario Ávila Gutiérrez se incorporó al grupo de trabajo.

Precisó que buscan sistemas de monitoreo puntuales y baratos para abordar la problemática, porque por lo general los sensores que se utilizan para ellos se basan en materiales costosos que requieren de una detección con equipo sofisticado.

Los expertos quieren que estos sensores puedan dar una respuesta a simple vista sin necesidad de utilizar un equipo sofisticado “imaginemos que tenemos unos polvitos de color blanco que va a cambiar a una cierta tonalidad rosa, rojo, amarillo o verde cuando ya hemos estado muy expuestos a la radiación solar por mucho tiempo lo que nos indica que nos tenemos que retirar, proteger o utilizar otras estrategias por un largo periodo de tiempo, lo cual puede acarrear problemas en la salud pública”, continúo.

Los polvos de color blanco los incorporan a sustratos tipo parches, como los que se utilizan para tatuajes temporales, que pueda ser adherido a la piel humana o etiquetas de alimentos o frutas.

Actualmente trabajan en la caracterización de los materiales, porque en el laboratorio de CIO tienen un equipo que simula la radiación del sol, sobre los cambios de color blanco a rosita, pero también se puede volverse a tonos verde, amarillo o azul; también analizan cuánto tiempo cambia el material en modificar su color.

Finalmente en conjunto con Eder Morales, investigador del CIO, desarrollan tecnologías al emplear nanocelulosa, que no afectará la salud al adherirse a la piel.

León, Gto.- El Centro de Investigación en Óptica(CIO) realiza pruebas con materiales inteligentes para aplicar en marcas o empaques para utilizarlos como sensores para determinar la radiación ultravioleta en frutas perecederas y bebidas, así como en la piel humana, informó Eduardo de Jesús Coutiño González, investigador titular A del lugar.

Comentó que desarrollan materiales inteligentes para determinar la radiación ultravioleta dañina, sobre todo en la salud pública, con el agotamiento de la capa de ozono y el calentamiento global esto se ha acabado.

“Hay algunos alimentos que si se exponen mucho a la radiación solar o ultravioleta empiezan a cambiar sus propiedades organolépticas (que ya se dice que están pasado), por ejemplo algunas bebidas que se degradan y su calidad no es la misma, sobre todo como jugos, más que nada los que vienen en botellas de vidrio transparente”, explicó.

Las frutas más sensibles a la radiación solar son las tropicales por ejemplo mango, papaya, aquellas que tienen una cáscara más delicada y su vida de anaquel es muy corta.

Dijo que los primeros resultados en campo esperan obtenerlos en la segunda mitad de este año, a partir de julio y agosto, cuando se tienen los índices de mayor radicación en México. Entre los meses de septiembre a octubre contarán con un prototipo incorporado el material al parche, etiqueta o un empaque que dará información muy precisa y que la maduración de estas ideas toma tiempo para el beneficio de la sociedad.

Mencionó que en el caso de los humanos ese parche que se pega en la piel, en la ropa o la mochila debe permanecer en color blanco, pero cuando el material ha sido expuesto por periodos demasiado largos, cambia a rosa profundo, que indica que se debe proteger la persona o la fruta.

Con el proyecto han trabajado año y medio, pues el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) los ha apoyado con el proyecto y el doctor Mario Ávila Gutiérrez se incorporó al grupo de trabajo.

Precisó que buscan sistemas de monitoreo puntuales y baratos para abordar la problemática, porque por lo general los sensores que se utilizan para ellos se basan en materiales costosos que requieren de una detección con equipo sofisticado.

Los expertos quieren que estos sensores puedan dar una respuesta a simple vista sin necesidad de utilizar un equipo sofisticado “imaginemos que tenemos unos polvitos de color blanco que va a cambiar a una cierta tonalidad rosa, rojo, amarillo o verde cuando ya hemos estado muy expuestos a la radiación solar por mucho tiempo lo que nos indica que nos tenemos que retirar, proteger o utilizar otras estrategias por un largo periodo de tiempo, lo cual puede acarrear problemas en la salud pública”, continúo.

Los polvos de color blanco los incorporan a sustratos tipo parches, como los que se utilizan para tatuajes temporales, que pueda ser adherido a la piel humana o etiquetas de alimentos o frutas.

Actualmente trabajan en la caracterización de los materiales, porque en el laboratorio de CIO tienen un equipo que simula la radiación del sol, sobre los cambios de color blanco a rosita, pero también se puede volverse a tonos verde, amarillo o azul; también analizan cuánto tiempo cambia el material en modificar su color.

Finalmente en conjunto con Eder Morales, investigador del CIO, desarrollan tecnologías al emplear nanocelulosa, que no afectará la salud al adherirse a la piel.

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