/ domingo 9 de junio de 2024

¿Qué sigue de las elecciones?

Los demócratas respetamos la decisión de los ciudadanos, guste o no. Sigue que tribunales electorales califiquen (enjuicien) los procesos, federales y locales. Resolverán, en última instancia, la integración de cámaras legislativas, como la pretensión de sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados federal. Valorarán condiciones de factibilidad democrática y obstáculos a la misma, como la injerencia permanente y determinante de López Obrador (en 2006, el Tribunal reprobó una intervención de Fox: concluyó, por ser solo una declaración, era insuficiente para anular elección). Y la del crimen organizado (asesinatos, renuncias de candidatos provocadas; dinero de procedencia ilícita harto visible, no solo para compra de votos). La de “los siervos de la nación”, ilegal. La inmensa cantidad de dinero repartido a clientelas electorales en todas las clases sociales. Tengo certezas, dudas razonables, y expectativas de compromisos ciudadanos próximos. Comparto algunas.

1: Solo votamos 6 de cada 10 ciudadanos. El 40% de los electores no atendieron su deber y derecho de votar. Duda: por qué a tantos jóvenes y otras categorías de electores les fue indiferente. Latinobarómetro identificó, en “La recesión democrática en América Latina”, que México es de los países donde más ha avanzado la tendencia al autoritarismo. “En solo tres años, hubo un aumento significativo de inclinación por el autoritarismo en el poder. Entre 2020 y 2023 el apoyo a la democracia descendió 8%, al pasar del 43 al 35%”. “Aumentó el apoyo a un gobierno autoritario en México, de 22 a 33%”. “El 56% aceptó dar su voto a gobierno que no respete las leyes con tal de que resuelva sus problemas”. “Se incrementó el apoyo al gobierno de líder fuerte que tome decisiones sin interferencia de tribunales o parlamentos” (México y El Salvador). “Los jóvenes apuestan menos a la democracia en comparación con los adultos”. “Los regímenes políticos no están produciendo demócratas en la región”. “El apoyo a la democracia en 2010 alcanzó 63%. En 2023 bajó a 48%”. Datos que reprodujo la revista “Proceso” este seis de junio. Las mañaneras modelaron.

2: La partidocracia del país -subsistema de partidos políticos- está desfondada de credibilidad, sin futuro. Los dirigentes de los partidos se perciben sin solvencia intelectual y moral, tiempo atrás. Una mafiocracia voraz sobre presupuestos, candidaturas, contrataciones, obras, prebendas del poder. El PAN olvidó su primigenia misión de ser Escuela de Ciudadanía. Obstaculizan la participación ciudadana. Sigue construir un nuevo sistema político y nuevos partidos, he dicho antes. Vimos a una sociedad civil activa que busca espacios y los debe saber encontrar en el cambio democrático de estructuras.

3: Las amenazas a la República democrática más graves, hoy, son dos: que los partidos de la coalición de la 4T se autoasignen más diputados federales que los que el artículo 54 de la Constitución permite -no más del 8%-. Sería en conjunto más del 20%, al pretender Morena pasarles a Verde y PT curules de más, lo que es inconstitucional, conforme a principios de interpretación de autenticidad y de funcionalidad. Se debe impugnar ante el Tribunal Electoral para lograr las 3 funciones básicas del sistema electoral: representatividad, legitimidad y gobernabilidad. Las dos primeras, hoy amenazadas.

4: Y dinamiten la independencia del Poder Judicial, empezando por la Suprema Corte de Justicia. Desaparezcan a otros órganos, contrapesos del poder, para regresar a la presidencia imperial. Esto requerirá salir a las plazas públicas y acciones de resistencia civil activa y pacífica, como en 1988.

5: Tenemos graves tareas ciudadanas: (I) tomar conciencia del poder ciudadano. (II) Proponer un Acuerdo Nacional para la Justicia, la Democracia y la Libertad, a todas las fuerzas políticas y sociales, para construir un nuevo sistema político, plasmado en la Constitución. (III) exigir transparentar acciones de todos los poderes públicos. (IV) Reprobar toda corrupción, incluso del entorno de Obrador.

De lo que no hay duda: tenemos más tareas ahora, que antes del dos de junio: por la democracia, para la justicia, en la libertad.


Analista político

@jalcants

Los demócratas respetamos la decisión de los ciudadanos, guste o no. Sigue que tribunales electorales califiquen (enjuicien) los procesos, federales y locales. Resolverán, en última instancia, la integración de cámaras legislativas, como la pretensión de sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados federal. Valorarán condiciones de factibilidad democrática y obstáculos a la misma, como la injerencia permanente y determinante de López Obrador (en 2006, el Tribunal reprobó una intervención de Fox: concluyó, por ser solo una declaración, era insuficiente para anular elección). Y la del crimen organizado (asesinatos, renuncias de candidatos provocadas; dinero de procedencia ilícita harto visible, no solo para compra de votos). La de “los siervos de la nación”, ilegal. La inmensa cantidad de dinero repartido a clientelas electorales en todas las clases sociales. Tengo certezas, dudas razonables, y expectativas de compromisos ciudadanos próximos. Comparto algunas.

1: Solo votamos 6 de cada 10 ciudadanos. El 40% de los electores no atendieron su deber y derecho de votar. Duda: por qué a tantos jóvenes y otras categorías de electores les fue indiferente. Latinobarómetro identificó, en “La recesión democrática en América Latina”, que México es de los países donde más ha avanzado la tendencia al autoritarismo. “En solo tres años, hubo un aumento significativo de inclinación por el autoritarismo en el poder. Entre 2020 y 2023 el apoyo a la democracia descendió 8%, al pasar del 43 al 35%”. “Aumentó el apoyo a un gobierno autoritario en México, de 22 a 33%”. “El 56% aceptó dar su voto a gobierno que no respete las leyes con tal de que resuelva sus problemas”. “Se incrementó el apoyo al gobierno de líder fuerte que tome decisiones sin interferencia de tribunales o parlamentos” (México y El Salvador). “Los jóvenes apuestan menos a la democracia en comparación con los adultos”. “Los regímenes políticos no están produciendo demócratas en la región”. “El apoyo a la democracia en 2010 alcanzó 63%. En 2023 bajó a 48%”. Datos que reprodujo la revista “Proceso” este seis de junio. Las mañaneras modelaron.

2: La partidocracia del país -subsistema de partidos políticos- está desfondada de credibilidad, sin futuro. Los dirigentes de los partidos se perciben sin solvencia intelectual y moral, tiempo atrás. Una mafiocracia voraz sobre presupuestos, candidaturas, contrataciones, obras, prebendas del poder. El PAN olvidó su primigenia misión de ser Escuela de Ciudadanía. Obstaculizan la participación ciudadana. Sigue construir un nuevo sistema político y nuevos partidos, he dicho antes. Vimos a una sociedad civil activa que busca espacios y los debe saber encontrar en el cambio democrático de estructuras.

3: Las amenazas a la República democrática más graves, hoy, son dos: que los partidos de la coalición de la 4T se autoasignen más diputados federales que los que el artículo 54 de la Constitución permite -no más del 8%-. Sería en conjunto más del 20%, al pretender Morena pasarles a Verde y PT curules de más, lo que es inconstitucional, conforme a principios de interpretación de autenticidad y de funcionalidad. Se debe impugnar ante el Tribunal Electoral para lograr las 3 funciones básicas del sistema electoral: representatividad, legitimidad y gobernabilidad. Las dos primeras, hoy amenazadas.

4: Y dinamiten la independencia del Poder Judicial, empezando por la Suprema Corte de Justicia. Desaparezcan a otros órganos, contrapesos del poder, para regresar a la presidencia imperial. Esto requerirá salir a las plazas públicas y acciones de resistencia civil activa y pacífica, como en 1988.

5: Tenemos graves tareas ciudadanas: (I) tomar conciencia del poder ciudadano. (II) Proponer un Acuerdo Nacional para la Justicia, la Democracia y la Libertad, a todas las fuerzas políticas y sociales, para construir un nuevo sistema político, plasmado en la Constitución. (III) exigir transparentar acciones de todos los poderes públicos. (IV) Reprobar toda corrupción, incluso del entorno de Obrador.

De lo que no hay duda: tenemos más tareas ahora, que antes del dos de junio: por la democracia, para la justicia, en la libertad.


Analista político

@jalcants